lunes, 6 de julio de 2009
sábado, 4 de julio de 2009
EL verdadero Cristiano
Dios es bueno, Él nos dió salvación sin merecerla, pagó por nuestras vidas, comprándolas a precio de sangre, y lo único que debemos hacer nosotros es reconocernos como pecadores, y reconocerlo como nuestro salvador, sí, “al reconocernos como pecadores, tenemos la oportunidad de encontrar al Salvador”.
Una vez que somos salvos nuestra vida cambia, no somos los mismos, Cristo entra a morar en nosotros; esto no es algo que debamos tomar a la ligera , así como muchos lo hemos hecho, creemos que una vez que aceptamos al Señor las cosas quedan ahí, otros creemos que en que debemos servirle y nos esforzamos por hacer cosas dentro de la iglesia, que no está mal, participar en las alabanzas, en el teatro, ser diácono, mínimo ujier, queremos ser tomados en cuenta, eso no está mal, gloria a Dios por eso, ya que hay hermanos que se conforman con asistir los días de culto o reuniones de la congragación, sentarse, cantar alabanzas, escuchar el sermón, ofrendar o diezmar, orar por la despedida y luego a su casa, listo, he cumplido, soy cristiano. Ni hablar de los que sólo se aparecen los domingos.
Lo antes mencionado solo son unas cuantas situaciones que se dan con la congregación de la iglesia del Señor.
Ser cristiano es más que todo eso, es más que cantarle en el culto, es más que ser diácono, es más que asistir religiosamente a los cultos, es más que ser líder, es más que estar en la directiva de los jóvenes, es más que un sábado o un domingo, es mas que simplemente predicar la palabra, todo esto es parte de nuestro estilo de vida como cristiano y está muy bien, pero esto no nos hace un verdadero seguidor de Cristo.
Hay algo más y es lo esencial que muchos hemos olvidado, y peor aún, no nos lo han enseñado.
Ser cristiano significa ser seguidor de Cristo, ser seguidor de Cristo significa, vivir como Él, vivir como él significa sentir como Él. Pensemos un momento y analicemos nuestra vida, en cada pregunta deténgase un momento y analice su vida en Cristo hasta hoy, ¿Estaré viviendo como Jesús? ¿Le agrada a Jesús como vivo? ¿Qué tanto busco de su presencia? ¿Busco de su presencia? ¿A qué me ha llamado Dios? ¿Cuánto tiempo le dedico a Dios en el día? ¿Dios es la prioridad en mi vida realmente? ¿Qué tan espiritual soy? ¿Jesús era un hombre espiritual? ¿Soy como Jesús? Estas son algunas preguntas que nos pueden servir para darnos cuenta el tipo de cristianos que estamos siendo.
En la segunda carta del Apóstol Pablo a su discípulo Timoteo, en el versículo 15 del capítulo 2, Pablo le recomienda que “se presente ante Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”, en otra parte nos dice “sed imitadores de mi, así como yo de Cristo” (1corintios 11:1), y el mismo Dios demanda, “sed santos, porque yo soy Santo” (1Pedro 1:16), esto quiere decir que nosotros debemos vivir en santidad en todas las áreas de nuestras vidas, si Dios nos dice "sed santos..." es porque sí se puede serlo, no una santidad fingida, sino una santidad real y verdadera, una vida llena del Espíritu Santo, dando frutos, y viviendo fuertes espiritualmente, aunque otros hermanos que no tienen lo que nosotros tenemos nos critiquen o tilden de “muy espirituales” y se burlen, alegrémonos en el Señor y oremos por ellos compartiendo esta verdad a fin de que ellos también se vuelvan “muy espirituales”, a muchos nos ha sucedido, cuando estamos llenos de la presencia del Señor, producto de la búsqueda, y tratamos de vivir en santidad, es que eso se refleja en nuestras palabras, en nuestras acciones, aún en nuestro carácter, yo puedo dar fe de eso, y también puedo dar fe de que hay personas que nos señalan, pero no los juzgo, ellos no entienden lo que no tienen, aun siendo “cristianos”, los entiendo, porque las cosas del Espíritu, sólo las entienden los que están en el Espíritu.
Hermano, ¿En qué grupo estás tú? ¿Qué clase de cristiano eres? Si eres de los “muy espirituales” te felicito, si eres de los otros pues es el momento de tomar una decisión, sin importar lo que el mundo o amigos o aún los hermanos digan, recuerda que “sólo los valientes arrebatarán el Reino de los cielos”, y lo mas importante, que “sin santidad, nadie verá a Dios” (Hebreos 12:14)
Esto no es religión, es una verdadera relación con Cristo. ¿No es acaso eso lo que predicamos?
Aplicando esta palabra a nuestras vidas, nos será mas fácil obedecer al llamado de nuestro Dios en Mateo 28: 19-20 “…hacer discípulos a las naciones…” y esto es otro tema que tocaremos en la siguiente entrega de lo que Dios nos da.
Una vez que somos salvos nuestra vida cambia, no somos los mismos, Cristo entra a morar en nosotros; esto no es algo que debamos tomar a la ligera , así como muchos lo hemos hecho, creemos que una vez que aceptamos al Señor las cosas quedan ahí, otros creemos que en que debemos servirle y nos esforzamos por hacer cosas dentro de la iglesia, que no está mal, participar en las alabanzas, en el teatro, ser diácono, mínimo ujier, queremos ser tomados en cuenta, eso no está mal, gloria a Dios por eso, ya que hay hermanos que se conforman con asistir los días de culto o reuniones de la congragación, sentarse, cantar alabanzas, escuchar el sermón, ofrendar o diezmar, orar por la despedida y luego a su casa, listo, he cumplido, soy cristiano. Ni hablar de los que sólo se aparecen los domingos.
Lo antes mencionado solo son unas cuantas situaciones que se dan con la congregación de la iglesia del Señor.
Ser cristiano es más que todo eso, es más que cantarle en el culto, es más que ser diácono, es más que asistir religiosamente a los cultos, es más que ser líder, es más que estar en la directiva de los jóvenes, es más que un sábado o un domingo, es mas que simplemente predicar la palabra, todo esto es parte de nuestro estilo de vida como cristiano y está muy bien, pero esto no nos hace un verdadero seguidor de Cristo.
Hay algo más y es lo esencial que muchos hemos olvidado, y peor aún, no nos lo han enseñado.
Ser cristiano significa ser seguidor de Cristo, ser seguidor de Cristo significa, vivir como Él, vivir como él significa sentir como Él. Pensemos un momento y analicemos nuestra vida, en cada pregunta deténgase un momento y analice su vida en Cristo hasta hoy, ¿Estaré viviendo como Jesús? ¿Le agrada a Jesús como vivo? ¿Qué tanto busco de su presencia? ¿Busco de su presencia? ¿A qué me ha llamado Dios? ¿Cuánto tiempo le dedico a Dios en el día? ¿Dios es la prioridad en mi vida realmente? ¿Qué tan espiritual soy? ¿Jesús era un hombre espiritual? ¿Soy como Jesús? Estas son algunas preguntas que nos pueden servir para darnos cuenta el tipo de cristianos que estamos siendo.
En la segunda carta del Apóstol Pablo a su discípulo Timoteo, en el versículo 15 del capítulo 2, Pablo le recomienda que “se presente ante Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”, en otra parte nos dice “sed imitadores de mi, así como yo de Cristo” (1corintios 11:1), y el mismo Dios demanda, “sed santos, porque yo soy Santo” (1Pedro 1:16), esto quiere decir que nosotros debemos vivir en santidad en todas las áreas de nuestras vidas, si Dios nos dice "sed santos..." es porque sí se puede serlo, no una santidad fingida, sino una santidad real y verdadera, una vida llena del Espíritu Santo, dando frutos, y viviendo fuertes espiritualmente, aunque otros hermanos que no tienen lo que nosotros tenemos nos critiquen o tilden de “muy espirituales” y se burlen, alegrémonos en el Señor y oremos por ellos compartiendo esta verdad a fin de que ellos también se vuelvan “muy espirituales”, a muchos nos ha sucedido, cuando estamos llenos de la presencia del Señor, producto de la búsqueda, y tratamos de vivir en santidad, es que eso se refleja en nuestras palabras, en nuestras acciones, aún en nuestro carácter, yo puedo dar fe de eso, y también puedo dar fe de que hay personas que nos señalan, pero no los juzgo, ellos no entienden lo que no tienen, aun siendo “cristianos”, los entiendo, porque las cosas del Espíritu, sólo las entienden los que están en el Espíritu.
Hermano, ¿En qué grupo estás tú? ¿Qué clase de cristiano eres? Si eres de los “muy espirituales” te felicito, si eres de los otros pues es el momento de tomar una decisión, sin importar lo que el mundo o amigos o aún los hermanos digan, recuerda que “sólo los valientes arrebatarán el Reino de los cielos”, y lo mas importante, que “sin santidad, nadie verá a Dios” (Hebreos 12:14)
Esto no es religión, es una verdadera relación con Cristo. ¿No es acaso eso lo que predicamos?
Aplicando esta palabra a nuestras vidas, nos será mas fácil obedecer al llamado de nuestro Dios en Mateo 28: 19-20 “…hacer discípulos a las naciones…” y esto es otro tema que tocaremos en la siguiente entrega de lo que Dios nos da.
Gloria a Dios
Israel García
Crónicas de fe
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